Artrosis deformativa como enfermedad crónica
Blanca Ospina padece artrosis, aquí mostraremos todos los aspectos relacionados con ello.
Blanca Elvia Ospina, una mujer casada, de 82 años, de Supía Caldas, sufre artrosis deformativa. Esta enfermedad es una patología crónica y progresiva de las articulaciones que causa deformación de los huesos en los cuales se sitúa y que se acompaña de dolor constante, el cual se incrementa en la mañana y disminuye un poco a lo largo del día, aunque en algunos aun es insoportable. Actualmente la paciente consume cloroquina y antiinflamatorios para controlar sus síntomas, pero aun no se conoce la cura para dicha enfermedad. Dichos medicamentos ya están mostrando efectos secundarios asociados a su consumo crónico, como es el caso de los AINES y su típica gastrolesividad.
Blanca Elvia Ospina es una mujer de 82 años de edad que nació en Supía (Caldas), el 24 de noviembre de 1928 en Risaralda (Caldas), es ama de casa, casada, tiene 11 hijos de los cuales 8 son hombres y 3 son mujeres. Es de raza mestiza y de religión católica. Su estrato social es de nivel 2 y se encuentra afiliada a la Nueva EPS. Como antecedentes personales presenta obesidad, dentro de los antecedentes traumáticos presenta una fractura de tobillo izquierdo, dentro de los antecedentes familiares, su madre sufrió artrosis y su padre hipertensión arterial, como antecedentes quirúrgicos presenta histerectomía. En los antecedentes farmacológicos, ingiere paracetamol 500 mg diarios, y cloroquina 250 mg diarios, desde hace 8 años. No presenta antecedentes de hemorragias digestivas.
La artrosis es una enfermedad degenerativa de las articulaciones que consiste en la inflamación o desgaste de una articulación debido a una lesión cuya cura no terminó como debería, o por el acumulamiento excesivo de ejercicio en las articulaciones, aunque también se desconocen muchas de sus causas. Su riesgo, dependiendo de lo desenvuelta que ésta se encuentre, puede ser letal, lo que llega a inmovilizar por completo la parte del cuerpo en la que se dé y en algunos casos, avanza por todo el organismo e impide una vida normal y la posterior discapacidad del movimiento en todo el cuerpo. Dentro de los síntomas más comunes de esta enfermedad están: limitación de movimientos, hinchazón y dolor en las articulaciones, temblor en extremidades con pérdida progresiva de la fuerza y deformación de la parte del cuerpo afectada (manos, pies, etc.) incrementándose con el tiempo impidiendo a la persona moverse con libertad. Su diagnóstico se hace a partir de una punción articular, para mirar las características del liquido sinovial.
Esta enfermedad predomina en las personas ancianas por razones propias de la edad, como afirma el doctor Gabriel Lemme, “la artrosis deformativa, es una enfermedad que puede afectar tanto a jóvenes como a ancianos, pero es más común en estas últimas, por el largo desgaste que han sufrido los cartílagos articulares”. Lo cual demuestra que la edad es un factor de riesgo para la aparición de esta enfermedad.
Actitudes como el sedentarismo, contribuirían a la aparición de la enfermedad, porque como afirma el doctor Orlando Juan Garita García, “la poca actividad física, puede a largo plazo causar atrofia de los huesos y cartílagos, dando lugar a enfermedades de estos tejidos, es por ello que recomendamos tanto el ejercicio”. Esta afirmación, ya demostrada en la actualidad, nos dice que los hábitos de vida influyen directamente sobre la aparición de patologías del aparato locomotor y sobre nuestra calidad de vida.
Imagen 1. Deformacion de las articulaciones por artrosisEsta patología en un principio es asintomática, pero una vez que empieza dañando el cartílago y a extenderse hasta los huesos, se hace extremadamente dolorosa y ya es irreversible. Y como lo dijo el doctor Mario H. Cardiel, “tanto los cartílagos como las epífisis de los huesos, son estructuras ricamente inervadas, por lo que una enfermedad sembrada en estas partes, puede hacerse insoportablemente dolorosa”. Vemos así, cómo los pacientes con esta patología en estadios avanzados, toman analgésicos, para hacer un poco más llevadero su dolor.
Imagen 2. Desgaste articular progresivo por artrosisPara el tratamiento, se intenta disminuir los síntomas secundarios a la enfermedad en sí, tales como el dolor, la inflamación, la irritación, entre otros, utilizando medicamentos que son tóxicos para otros órganos como el riñón, el hígado, los ojos, la mucosa gástrica, entre otros. Por eso como lo dijo el médico especialista Pablo Rubén Koval, “los pacientes que se asocian a consumo crónico de AINE (antiinflamatorios no esteroideos, usados para el tratamiento de la inflamación y el dolor), suelen desarrollar patologías como gastritis crónica, secundaria al uso de los mismos, pues tienen un potencial alto de gastrolesividad”. Es por ello, que es posible, que los pacientes con la patología a la que nos estamos refiriendo, desarrollen otras patologías secundarias al consumo crónico de sus medicamentos.
Un caso similar al de la señora Blanca, se dió en Bogotá, Colombia. Una mujer de 66 años, obesa, que consultó por dolor bilateral de rodilla de inicio gradual durante muchos meses, que venía limitando sus actividades físicas de forma progresiva. Refería que la semana pasada a la consulta estuvo a punto de caer mientras bajaba una escalera. No refirió traumatismos previos en la rodilla ni presentaba rigidez matutina o dolor en otras articulaciones. Se le inició tratamiento con paracetamol, a dosis de 500 mg una vez por la mañana, sin mejoría. No tenía antecedentes de úlcera ni de hemorragia digestiva. Se le hizo punción articular donde se le diagnosticó artrosis
Otro caso de artrosis se reportó en el distrito federal de México. Se trataba de un señor de 52 años, llamado Patricio. Tras padecer intensos dolores de espalda, Patricio sufrió lo que él mismo describe como dos intervenciones quirúrgicas rutinarias de espalda, una en 1992 y otra en 2001. Su vida continuó de forma habitual hasta el verano de 2002, momento en el que el dolor de espalda creció enormemente y afectó por completo su vida normal. Patricio no podía estar sentado en su automóvil durante periodos prolongados debido al intenso dolor en la espalda y en su cintura que llegaba incluso hasta las piernas. Tras un año de soportar el fuerte y agobiante dolor que aumentaba en forma continua se vio forzado a una "jubilación" anticipada. Después de una serie de estudios, se le diagnostico Artrosis.
También en el distrito federal de México, hubo otro caso similar. Una mujer llamada Roberta de 36 años. En el pasado, Roberta era una mujer muy activa, como toda joven mujer que quiere cumplir sus sueños y ambiciones que mantuvo como estudiante universitaria, llegando a graduarse como psicóloga infantil lo cual colmó su vida de un sano orgullo profesional y le permitió trabajar con quienes más amaba, los niños. Todo aquello, sin embargo, cambió a principios de julio de 2004. A Roberta se le produjo y enseguida se le diagnosticó, una rotura de un disco en su columna vertebral y sufrió tres intervenciones en los dos años siguientes para tratarle esa dolorosa e incapacitante afección. Pero ninguno le sirvió, siguió con los dolores, y tiempo después se le fue diagnosticada artrosis deformante.
Estadísticas
Estos datos estadísticos provienen de los Centros para la Prevención y el Control de las Enfermedades y el Instituto Nacional para la Artritis y las Enfermedades Musculoesqueléticas y de la Piel, que forman parte de los Institutos Nacionales de la Salud y la Fundación para la Artritis.
Las enfermedades reumáticas son la principal causa de discapacidad en las personas de 65 años de edad y mayores. Casi 8 millones de colombianos padecen cierta forma de artritis o síntomas articulares crónicos. Se calcula que para el año 2020, 7 millones de personas en Colombia padecerán artritis. (Tabla 1)
Aproximadamente 3´300.00 adultos en Colombia tienen la forma más común de artritis, la osteoartritis, también llamada enfermedad articular degenerativa. La mayoría de las personas mayores de 75 años de edad tienen osteoartritis en al menos una articulación, lo cual hace que esta condición sea una de las principales causas de discapacidad en Colombia. La artritis reumatoide, la forma más incapacitante de artritis, afecta aproximadamente a 3´100.000 colombianos y ataca a las mujeres dos a tres veces más que a los varones. Además, la edad media de aparición de la artritis reumatoide está comprendida entre los 20 y los 45 años de edad. (Gráfica 1)
Tabla1. cifras de personas afectadas con artrosis en el año 2005 en Colombia y proyección para el año 2010, según los Institutos Nacionales de Salud y Fundación para la artritis.
Aumento de la prevalencia de las enfermedades reumáticas del año 2005 al año 2010 en Colombia. (Cantidad por millón)
Gráfica 1.cifras de personas afectadas con artrosis en el año 2005 en Colombia y proyección para el año 2010, según los Institutos Nacionales de Salud y Fundación para la artritis.
Se sabe que la artrosis tiene diferentes estadios, que pueden ir desde una fase asintomática donde se puede trabajar tiempo completo, hasta una fase verdaderamente severa en donde no se puede hacer actividades cotidianas como lavar, o simplemente bañarse. Para el caso de mi paciente, he de decir que la situación es un poco desfavorable, por dos razones sencillas. La primera de ellas, es que la enfermedad lleva instalada muchos años, y la segunda es que la paciente presenta una edad de 82 años. En cuanto a la primera condición, donde la enfermedad se ha hecho crónica, es mucho lo que ha pasado. Al ser una enfermedad progresiva, entre más tiempo, más daño, lógicamente. Estos daños no solo se dan por la enfermedad como tal, sino también secundarios al tratamiento farmacológico que la paciente recibe, pues muchos de los medicamentos (como ya se menciono en este documento), conllevan a daños en otros órganos, que aunque para este caso han sido leves, se han presentado con regularidad. En cuanto a la segunda razón mencionada, la edad es un factor altamente determinante del estado de la paciente o de su recuperación, pues como sabemos, a mayor edad, menos son las capacidades del organismo de reaccionar ante agentes patológicos, siendo así más débil el sistema inmune, la capacidad de regenerar tejidos, entre otros. Todos estos factores han hecho que la situación del paciente no sea la más favorable, pero según he visto (pues es mi abuela) no es tan grave. Esto último se debe quizás a la expectativa de ella frente a la enfermedad, un factor muy importante que influye en la recuperación del paciente. Ella se levanta todas las mañanas agradeciendo a Dios por el nuevo día, admirando la belleza de la naturaleza y cada día con mayores ganas de vivir y de recuperarse, aspectos que ayudan a que su enfermedad no se la devore y que su aspecto interior mejore, de la misma manera que su exterior. Aunque ella no puede realizar todas las actividades que quisiera, hace las que le son posibles con el mayor de los gustos y tratando de no pensar en ese horrible dolor, es decir, le da la menor importancia posible a su enfermedad, obviamente sin descuidar su tratamiento. Es por eso que considero que la situación de la paciente, o mejor, de mi abuela, es la mejor que puede tener estando en esas condiciones.
Para concluir, debo decir, que aunque la medicina a pesar de que ha logrado grandes avances en el campo de la investigación y la terapéutica, pero poco es lo que ha hecho en el campo de la resolución de algunas enfermedades, entre ellas la artrosis. Si bien es cierto que se han hallado métodos de tratamiento de dicha patología, también es cierto que ninguna ha llevado a su curación total, tan solo re han resuelto algunos de sus síntomas, pero a que costo. Los efectos secundarios de los medicamentos que se usan de forma crónica pueden ser críticos y esto es un punto negativo de la terapia para la artrosis. Pero a pesar de todo ello, muchas personas muestran mejoría, o por lo menos no se agravan como se esperaría, gracias a la expectativa que tienen de la enfermedad, es el caso de mi abuela, quien ha conllevado la enfermedad por cerca de 15 años, sin complicaciones notables, gracias a su esperanza en la vida y a su amor en las demás personas. Aunque algo si es seguro, se puede estar muy aferrado a la vida, pero la enfermedad se ha implantado, y una vez lo hace, empieza a progresar, poco a poco, disminuyendo la calidad de vida de las personas, haciendo su vida más desagradable, así es la artrosis deformante que padece Blanca Elvia Ospina, mi abuelita.
BIBLIOGRAFIA
• Surós Batlló, Antonio (2007), semiología médica y técnica exploratoria. 8ª edición. P, 923 – 1008.
• Lemme, Gabriel. Tratamiento y prevención de la artrosis. En: file:///C:/Documents%20and%20Settings/Omar/Escritorio/pagina%201.htm.
• Garita García, Orlando. El desgaste articular o la artrosis deformante. En: file:///C:/Documents%20and%20Settings/Omar/Escritorio/pagina%202.htm.
• Koval, Rubén. Artritis deformante. En: file:///C:/Documents%20and%20Settings/Omar/Escritorio/pagina%204.htm




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